viernes, 1 de septiembre de 2017

Esa irónica puerta de la paz llamada Tiananmen

Plaza-Tiananmen-Pekin
No deja de asombrarme su nombre real, "Plaza de la Puerta de la Paz Celestial", más conocida por todos como Plaza de Tiananmen. Resulta irónico cuando piensas en los tristes acontecimientos de finales del siglo XX y la apatía y sometimiento que a día de hoy se vive en un país moderno y tecnológicamente avanzado pero con una tara importante respecto a la sociedad y sus libertades. Sin más, este es el relato de nuestro paso por el famoso símbolo de China llamado Tiananmen.


DÓNDE SE ENCUENTRA LA PLAZA DE TIANANMEN


Como no puede ser de otra manera, la Plaza de Tiananmen se encuentra en pleno centro de Pekín, rodeada de edificios majestuosos y enfrentada a otra de las atracciones turísticas, la Ciudad Prohibida. La mejor forma para moverse por la zona es en metro y dispone de dos paradas marcadas como "Tiananmen Este" y "Tiananmen Oeste". No esperes a llegar a Pekín para hacerte con un mapa, probablemente no puedas entenderlo porque muchos vienen en chino. En Internet dispones de numerosos recursos para encontrar mapas y planos de metro en inglés y con los que podrás encontrar los nombres de los puntos de interés mucho más fácil.



LA AVENTURA DE LLEGAR A TIANANMEN 


Era la segunda vez que pisábamos Pekín. Anteriormente habíamos echo escala de camino a Filipinas, decidiendo en aquella ocasión visitar la Ciudad Prohibida y dejándonos la popular plaza para nuestro regreso a España. Para esta última visita, optamos por la salida "Tiananmen Oeste". ya que desde esta podías acceder por la acera correcta a la plaza y así evitar tener que cruzar la enorme Avenida W Chang'an, de 4 o 5 carriles para cada sentido.

Salimos al exterior para comprobar que nuestra estrategia no había servido para nada. La seguridad es tan grande en esta zona que nos mandaron por un túnel subterráneo hasta el otro lado de la calle, de nuevo justo delante de la Ciudad Prohibida. Los motivos los entendimos rápidamente, había que pasar por un control como si de un aeropuerto se tratase y este estaba situado al otro lado de la Plaza de Tiananmen. No importa si eres turista o local, todo el mundo tiene que pasar este trago cada vez que accede a la zona y hacer largas colas para conseguir llegar a cualquiera de los dos emblemas arquitectónicos de la capital china.

Llegando-Plaza-Tiananmen

A todo ello, después de conseguir cruzar por otro túnel subterráneo hasta la plaza, comprobamos que todo está acordonado con vallas para ir dirigiéndote o para que la gente no pueda acceder desde el interior sin pasar el control. Demasiado control para acceder a un espacio abierto y demasiada presencia militar para tratarse de una plaza destinada a resaltar y conmemorar la paz.

VISITA A LA PLAZA DE TIANANMEN


He de reconocerlo, arquitectónicamente hablando toda esta zona es impresionante, con majestuosas construcciones y sorprendéntemente cuidada al extremo, algo que contrasta enormemente con otras zonas de la ciudad que pudimos visitar. Tanto control y presencia militar intimida, hasta el punto de que no saqué la cámara hasta no llegar a la plaza por no correr el riesgo de ser confundido con algún reportero o fotógrafo profesional. Puede parecer exagerado pero en pocos lugares nos han hecho sentir tan fuera de lugar como en la capital del gigante asíatico.

Jardines-Plaza-Tiananmen

En-la-Plaza-de-Tiananmen

Poco a poco nos fuimos relajando y empezamos a observar en primer lugar a la gente que se encontraba en los alrededores. Fundamentalmente nos encontramos con gente local, paseando y haciéndose fotos en cada uno de los monumentos de la plaza. Se monta un gran revuelo en el momento en que se produce algún desfile militar, rodeando a estos funcionarios armados, haciéndoles pasillo y haciendo saltar decenas de flashes para inmortalizar el evento.

Tiananmen-Ciudad-Prohibida

Como dichos eventos no son de nuestro interés, decidimos no sacar fotos ni enfrentarnos a un centenar de asiáticos del país que no tienen reparos en empujarte para sacar una foto, aunque sea movida. Nos dirigimos hacia el interior de la Plaza de Tiananmen, se estaba haciendo de noche y poco a poco se empezó a despejar. En medio de esta gigantesca plaza (una de las mayores del mundo), destaca el Monumento a los Héroes del Pueblo, un obelisco de casi 40 metros de altura y uno de los proyectos de mayor duración en la historia del pueblo chino.

Monumento-Heroes-Pueblo-Pekin

A ambos lados del monumento nos encontramos con dos grandes edificios. El primero que fotografiamos es el Gran Salón del Pueblo, lugar que alberga al poder legislativo y donde se realizan ceremonias y eventos del partido comunista.

Gran-Salón-del-Pueblo-Tiananmen

Al otro lado del monumento se encuentra el Museo Nacional de China. Este edificio alberga dos museos, el Museo de la Revolución China y el Museo de Historia.

Museo-Nacional-China

Museo-Nacional-China-Pekin

Pasamos el Monumento a los Héroes del Pueblo para encontrarnos con el Mausoleo de Mao Zedong. Algunos dicen que es aquí donde descansan sus restos mortales, otros que en su lugar hay una momia de cera, etc. En cualquier caso, parece ser que sus deseos de ser incinerado no fueron complacidos por aquellos que debían encargarse del cuerpo. Próximo al mausoleo, nos encontramos con varias esculturas que homenajean de nuevo a los soldados que dieron su vida por el país.

Mausoleo-Mao-Zedong

Esculturas-soldados-Tiananmen

Más allá de los imponentes edificios de la plaza, Tiananmen es posiblemente donde más huele a política, régimen militar y represión, huele a una sociedad apática, pasiva y con pocas aspiraciones de futuro, huele a orden impuesto en su máximo exponente, huele a costumbrismo, a rebaño guiado y a sacrificios de héroes que alzaron la voz en determinados momentos de la historia. Como visitante, Pekin es enorme y puedes llegar a olvidar todos estos pensamientos, si te sales de las rutas estandar y te animas a recorrer la gran ciudad pateando sus calles.

Tiananmen-anochecer

Bicicletas-noche-tiananmen

Es posible tener una percepción mínimamente diferente cuando llega la noche. Tiananmen se queda prácticamente vacía, las bicicletas aparecen en mayor número por los alrededores y el ambiente parece algo más tranquilo y menos estresante. Esperamos que algún día, la popular Plaza de Tiananmen se haga famosa por albergar eventos y ceremonias por la paz, pero también por la igualdad, derechos y libertades de una sociedad a la que aún le queda mucho por recorrer para alcanzar esa felicidad completa que tanto han proclamado sus profetas y gobernantes durante siglos. ¡Un saludo viajeros!

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