viernes, 15 de febrero de 2013

Camboya: "El soldado perfecto"


"El soldado perfecto". Con este nombre, uno de los seres más sanguinarios y crueles que ha conocido el Sudeste Asiático, designaba a esas terribles invenciones del ser humano llamadas minas antipersona. Saloth Sar, más conocido como Pol Pot o "Potty" para sus camaradas chinos y líder de la guerrilla conocida como los khmeres rojos, apodaba así a estas máquinas para mutilar porque decía que escondidas en la sombra esperaban pacientes sin ser vistas por el enemigo. Sin duda una afirmación propia de una mente enferma y de la que, por fortuna, ya nos hemos librado. 

En un mundo de ambiciones políticas, económicas y religiosas, que nuestros líderes anteponen como prioritarias por encima de los valores humanos y los derechos fundamentales, se crean ejércitos y armamento para proteger dichos intereses. Hoy día se esconden bajo la fachada de las misiones de paz y esto me lleva a pensar... ¿puede existir el soldado perfecto?. Desde luego tengo una idea muy diferente a la de Pol Pot, un ser "inhumano" que irremediablemente hemos tenido la desgracia de conocer. 

Fueron incontables los proyectiles y minas que se vertieron sobre Camboya en tiempos de guerra pero no menos son los esfuerzos que hasta el día de hoy se han hecho por liberar al país de esta lacra que por desgracia sigue mutilando a un pueblo de por si muy castigado por las guerras.

Situado al norte de Siem Reap y de la Ciudad Antigua de Angkor se encuentra el Museo de las Minas Antipersona. Estoy seguro que algunos habéis pasado por delante en vuestro camino hacia algunos templos como el conocido templo rosado Banteay Srei o si os dirigíais hacia el Phnom Kulen National Park. No es fácil caer en la cuenta de que está ahí, a un lado de la carretera, a no ser que tuvierais pensado visitarlo.


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Después de mi primer viaje a Camboya decidí que si volvía una de las visitas imprescindibles sería este museo. Había oído historias de un niño llamado Aki Ra que tras haber quedado huérfano en la guerra y haber sido apresado por ejércitos y guerrillas camboyanas y vietnamitas desarrolló una gran habilidad que le permitía desactivar estas horribles máquinas con poco mas que sus manos y un palo de madera. Vista la crueldad de algunas personas no me extrañaría que le forzaran a hacerlo. 

Desde hace años y hasta día de hoy no se ha dedicado a otra cosa que no fuera limpiar la roja tierra camboyana y a ayudar a las víctimas de esta barbarie. Por ello levantó este museo a finales de los años 90 convirtiéndose en el alma de esta comunidad consiguiendo que sus gentes no fueran desterradas en lo más profundo del olvido.




Y así lo hice, 2 años después de mi primer recorrido por el país regresé de nuevo a Camboya para descubrir, a parte de algunas regiones que quería ver, este pequeño museo donde se exhiben todo tipo de armas, misiles y bombas utilizadas durante la Guerra del Vietnam y en la época posterior en la que Pol Pot llevó a cabo uno de los mayores genocidios de la historia.




Posiblemente, una noticia en televisión sobre las tragedias que aquí se llevaron a cabo no hace demasiado tiempo hubiera pasado desapercibida para muchos, pero descubrir sobre el terreno la labor tan importante que se lleva a cabo en este lugar te hace abrir los ojos aunque no quieras.

Las fotografías, mapas y todo el material bélico recopilado hablan pos si mismos resultando estremecedor hasta el punto de llegar a hacerme enmudecer a causa de los miles de pensamientos desordenados que en ese momento se me vinieron a la cabeza. Lo que hay documentado en este lugar no es algo fácil de imaginar hasta que no lo ves y cuando por fin lo haces más difícil todavía resulta de asimilar.






Como resultado de esta visita me vi obligado a divulgar la labor y el mensaje de Aki Ra, ya que, en todo este tiempo y hasta nuestros días, no ha cesado en su empeño por limpiar el país y devolver la tranquilidad a sus gentes. Es lo menos que puedo hacer ya que es un país fascinante al que sin duda volveré y algún día me gustaría descubrir que sus gentes, por fin, están a salvo. 





Mucho se ha hecho desde entonces, incluso desde tiempo atrás, mucho trabajo y mucho esfuerzo pero lamentablemente hay zonas a día de hoy que siguen devastando y desolando a familias por la muerte o mutilación de alguno de sus seres queridos.

Zonas como Siem Reap junto a los templos de Angkor, Phnom Penh o zonas cercanas al Tonle Sap entre otras han sido la prioridad debido al turismo emergente ya que son una fuente de ingresos importante que hacen que poco a poco Camboya se pueda recuperar. 

Para que os deis cuenta de que todavía queda mucho por hacer para desminar el país de los proyectiles construídos por China, Japón, Rusia o EEUU aquí os dejo un mapa en el que se muestran las zonas de riesgo hasta hace muy poco tiempo.


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Las labores de Aki Ra le han llevado a estar en la lista de la CNN como "Top Ten Heroes" aunque dentro del país su labor ha sido escondida por el gobierno de turno para no asustar a los turistas llevando el museo a las afueras de la ciudad y pensado que así pasaría desapercibido. Posiblemente no se esperaban que algunas personas pudiéramos divulgar la noticia para darla a conocer y sin duda yo no voy a ser el que esconda esta horrible tragedia sabiendo que necesitan toda la ayuda que se les pueda ofrecer. 




No os voy a decir mucho más en este artículo ya que, como os he comentado, he escrito en varias ocasiones sobre ello y no es cuestión de duplicar contenido. Por eso os dejo aquí la entrada de mi blog sobre Camboya llamada  "Víctimas de las minas antipersona" donde encontraréis información más amplia.

Si queréis acceder a su web oficial podéis hacerlo a través de Museo de las Minas Antipersona. Encontraréis algunos proyectos y formas de ayudar si estáis interesados.

Me he dejado una última reflexión para el final, no puedo dejar de pensar en como para unos un "soldado perfecto" es aquel que mata con la mayor crueldad posible mientras que para gente normal como yo es aquel que se dedica a salvar vidas en medio de guerras absurdas promovidas por fanáticos estúpidos. Sin duda alguna y para mi el "soldado perfecto" es gente como Aki Ra. Un saludo viajeros!!


6 comentarios :

  1. Hola,
    Estuve en Camboya tres meses, colaborando con CWARS una ONG que trabaja con personas víctimas de las minas antipersona, principalmente exsoldados y con personas enfermas de poliomelitis (enfermedad extinguida en Europa). Pude visitar Tuol Sleng y los Killing Fields. Aunque había visitado previamente un campo de concentración en Alemania, lo que sentí en la vieja escuela usada como campo de exterminio y en los campos de la muerte no puede compararse. ¡Qué deconocimiento de la historia tenemos en España! en ningún libro de texto aparecía el genocidio provocado por Pol Pot y los jemeres rojos. Camboya, un lindo país con linda gente, con tesoros escondidos como los templos de Siam Reap. Me encantaría volver.

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    1. Hola anónimo,

      Esa es la sensación que yo tengo cuando llego a España. Muy poca gente ha prestado interés a esta horrible tragedia ocurrida en Camboya que, como bien dices, es un país realmente precioso.

      Yo también volveré!!

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  2. Me repito en mi comentario. Porque siento del mismo modo aunque la historia sea contada en un día diferente. Es terrible que en medio de tanta belleza se oculte tanto dolor. Como dices tú impotencia y rabia de que todo sea tan lento y que hayan pocas manos para ayudar. Me hago eco de tus palabras cuando dices que dan ganas de maldecir a los que realmente tienen mucho que ver en esto. Es Camboya el lugar donde se contraponen lo hermoso y lo terrible del poder de crear que posee el hombre. Un saludo.

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  3. Es terrible que en pos de unos ideales alguien se pierda como persona hasta el punto de ser capaz de levantar un país sobre muertos, sus propios muertos en este caso.
    Pol Pot decía que para el renacimiento del país no hacían falta más que 1.000.000 de camboyanos con lo que si le hubieran dado un poco más de tiempo, en lugar de 2.000.000 millones de pérdidas humanas podía haber cercenado las de 7.000.000 sobre una población total de 8.000.000. Y es que los delirios del fanatismo no tienen límites.
    Lo peor es que nunca fue apresado ni juzgado por sus crímenes y murió apaciblemente en una mansión tailandesa disfrutando sus últimos días.
    Los demás altos mandos del régimen desaparecidos, no fueron juzgados en su mayoría hasta el 2007 así que me hago cargo que más de un gobierno estuvo implicado y una buena suma colaboró amablemente en preservar sus identidades ocultas porque sino no me lo explico.

    Visado para un txangurro

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    1. Así es, los mismos que nos dan lecciones de moralidad, democracia, paz, respeto, etc, etc, etc, son los que anteponen los intereses políticos y económicos por delante de las personas. Lamentable!!

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