miércoles, 1 de julio de 2015

Trek Campo Base del Everest: 9ª etapa Lobuche - Gorak Shep

Trek-Campo-Base-Everest-Lobuche-Gorak-Shep

Estamos llegando al final de la aventura. Hoy toca emprender el último recorrido, la última etapa del Trek al Campo Base del Everest y nos cuesta hacernos a la idea de tener que despedirnos de las majestuosas montañas del Himalaya. Por delante tenemos un nuevo reto y algunas decisiones importantes que tendremos que tomar antes de iniciar el camino de vuelta a Katmandu. Aquí comienza el último ascenso de un trek que seguro no olvidaremos nunca. La 9ª etapa entre Lobuche y Gorak Shep.



Antes de iniciar esta aventura éramos conscientes del reto al que nos enfrentábamos. Con toda certeza, la oportunidad de realizar este viaje, surge en el peor momento físico de mi vida. Después de dedicar más de 35 años ininterrumpidos al deporte, incluso como profesión, llevaba más de 4 años sin realizar ningún tipo de actividad deportiva periódica. Afortunadamente algo seguía estando ahí, la capacidad de sufrimiento que adquieres cuando realizas deportes de competición. El poder mental seguía intacto, pero sabía que iba a echar en falta la resistencia física que tenía años atrás.

Os comento todo esto porque han sido muchas las ocasiones que he pensado esto durante el Trek al Campo Base del Everest. Ya hemos tenido que emplear un día extra, debido a una lesión de espalda que me obligó a descansar en Dingboche y ahora sabemos que no nos queda ningún margen de error para cumplir nuestro objetivo. A pesar de que la etapa de hoy es corta, comparada con las anteriores, uno de los objetivos al llegar a Gorak Shep es acercarnos al Campo Base del Everest. Esto supone otras 4 horas de recorrido, enfrentándonos al viento frío del Glaciar del Khumbu y una altitud superior a los 5.000 metros que hace que cualquier esfuerzo insignificante suponga todo un reto de superación.

TREK AL CAMPO BASE DEL EVEREST: EL ÚLTIMO RECORRIDO


Lobuche-Himalaya-Nepal

Despertamos en Lobuche, a 4940 metros de altura. La noche ha sido muy fría y no he conseguido dormir lo suficiente para recuperarme de la etapa anterior. Nada más despertar vamos hacia la salita donde se encuentra la estufa para intentar entrar en calor. Como siempre, intentamos hacer un desayuno contundente pero el cansancio me ha quitado hasta las ganas de comer. Aún así me termino el plato de pasta que he pedido y me hidrato todo lo que puedo, bebiendo mucha agua y . A diferencia de días anteriores, no hemos sido capaces de emprender la marcha con la salida del sol. Hemos perdido unas 2 o 3 horas, necesarias para recuperarnos antes de realizar los 9,22 kilómetros que nos separan de Gorak Shep.

Salimos fuera confiando en que los rayos de sol, que ya caen sobre el Valle del Khumbu, nos devuelvan a la vida y nos den la energía para ponernos en marcha. Al final fue algo más que el sol lo que nos dio el estímulo final para empezar la etapa. Paseando por los alrededores de Lobuche nos encontramos con una mujer argentina de alrededor de 60 años. Hablamos con ella y nos comentó que su hija le había regalado la increíble aventura que nosotros estábamos realizando. Lamentablemente para ella su aventura terminó en Lobuche, a falta de una sola etapa. Su hija había salido durante la noche para terminar el trek y regresar en el mismo día junto a su madre. Esta historia nos dio mucho que pensar sobre las decisiones que uno toma para cumplir sus sueños y cuando hay que arriesgar o valorar otros aspectos importantes de la vida.

Lobuche-Trek-Campo-Base-Everest

No es ninguna broma, nos encontramos en un entorno hostil, al que muy pocas personas están acostumbradas. Una mala decisión en el Himalaya puede suponer una tragedia. El mal de altura está presente en cada paso que das y esto puede costarte incluso la vida. A nosotros nos queda una última oportunidad. Sabemos que al día siguiente tenemos que regresar, ya que en tan solo un par de días tenemos el vuelo que nos llevará de nuevo a Katmandu, pero esto os lo contaré en el siguiente post. Es el turno de ponernos en marcha y poner el cuerpo y la mente al límite una última vez.

Camino-a-Gorak-Shep

Pumori-Himalaya-Nepal

Sobre nuestras cabezas ya podemos divisar la enorme pared que separa Nepal del Tibet. Si os fijáis en estas primeras fotos podéis ver a la izquierda la preciosa pirámide del Pumori (7.161 metros). A continuación el Lingtren (6.749 metros), el Khumbutse (6.665 metros) y siguiendo toda esa pared hacia la derecha se encuentra el Nuptse, con una altura de (7.861 metros). Justo detrás de esta última montaña, se encuentra escondido el Everest (8.848 metros) y al lado el Lothse (8.516 metros).

Camino-Lobuche-Gorak-Shep

El último camino es muy pedregoso. Es prácticamente imposible ir en línea recta, tienes que ir sorteando las rocas del glaciar y esto ralentiza aún mas la marcha. Aún así es todo un espectaculo, estamos rodeados de imponentes montañas nevadas, que contrastan con un valle árido, propio de la etapa premonzónica, la más seca y calurosa en el Himalaya.

Hemos recorrido ya gran parte del camino. Toca realizar una importante ascensión y justo antes de iniciarla nos encontramos con otro de los muchos memoriales que te encuentras en el camino, como homenaje a aquellas personas que han fallecido en estas montañas. Sin duda es estremecedor encontrarte con estos chortens, pero estamos aquí y tenemos que continuar.

Memorial-víctimas-Himalaya

Para nuestra sorpresa y satisfacción personal, tenemos el inmenso honor de contemplar a una de las aves que viven en el Himalaya, a 5.000 metros de altura. Se trata del Perdigallo Tibetano, muy parecida a una perdiz de las que tenemos en España, pero algo más grande y de colores más intensos.

Perdigallo-Tibetano-Himalaya

Tras este enorme privilegio subimos una empinada colina. El esfuerzo requerido ha sido considerable. Creo que estoy a punto de perder el poco aire que me queda en mis pulmones y en los músculos, pero este nuevo sacrificio se ve recompensado con una impresionantes vistas.

Valle-Khumbu-Himalaya

Por primera vez, tenemos delante nuestro la enorme masa de hielo del Glaciar del Khumbu, que desciende de la impresionante Cascada de Hielo. En ese mismo lugar se encuentra el Campo Base del Everest, el lugar donde esperar los montañeros para iniciar el ascenso por la imponente, afilada y peligrosa cascada.

Glaciar-Khumbu-Himalaya

Tras la ascensión anterior hemos dejado el glaciar a nuestra derecha y tenemos la ocasión de contemplar el Nuptse en todo su esplendor, una de las tres montañas que forman un triángulo de paredes verticales (junto al Lothse y el Everest) y que alberga en su interior el gran Valle del Silencio, tras pasar la Cascada de Hielo del Khumbu.

Nuptse-Himalaya-Nepal

Seguimos caminando mientras comprobamos lo fácil que es perder el sentido de la realidad en este lugar. Aquí es todo tan descomunal que las distancias te parecen menores de lo que son. Otro ejemplo lo encontramos cuando miramos las lagunas de hielo que se forman en el cauce del glaciar. En la foto pueden parecer pequeñas pero la realidad es que son enormes extensiones de más de 50 metros, como la de la fotografía, pero las hay mucho mayores.

Glaciar-Khumbu-Himalaya-Nepal

Lagunas-Hielo-Khumbu

El paisaje es simplemente espectacular. Nos cuesta expresar con palabras lo que estamos viendo. Dicen que una imagen vale más que mil palabras. Pues eso es lo que pensamos y nos sobra con vernos las caras para saber que estamos realmente impresionados. Toca realizar un último descenso y una última y dura subida, antes de encontrarnos con las primeras vistas de Gorak Shep. Echamos la última mirada al lugar donde se encuentra el Campo Base del Everest. Resulta extraño y fascinante a la vez pensar que las dos montañas que aparecen en la fotografía (Khumbutse a la izquierda, Changtse a la derecha) pertenecen a países diferentes. La primera a Nepal y la segunda a Tibet (China).

Campo-Base-Everest-Himalaya

Frontera-Nepal-Tibet

Este tramo es el más duro y pedregoso de la etapa a Gorak Shep. En las dos imágenes que os muestro aparecen tres picos. El más alto es el Pumori justo en el centro, a su derecha el Lingtren, del que también os hemos hablado y a la izquierda una nueva montaña llamada Hungchhi (7.029 metros) que también sirve de frontera natural entre los dos países. En la segunda fotografía también aparece la montaña oscura, conocida como Kala Pattar, que aunque parezca pequeña mide 5.643 metros, casi 400 metros más que Gorak Shep, el último reducto de civilización en el Trek al Campo Base del Everest.

Hungchhi-Pumori-Lingtren

Gorak-Shep-Kala-Pattar

Como os comentaba al principio del artículo, eramos conscientes de que en esta etapa íbamos a tener que tomar decisiones importantes. Esto se confirmó en un momento del camino, mientras me senté a admirar el imponente pico del Nuptse. Sabíamos que hoy era el día en que debíamos ir al Campo Base del Everest y al día siguiente ascender el Kala Pattar para tener una visión clara del Everest y del resto de montañas que la acompañan.

Montañas-gigantes-Himalaya

El primero de los objetivos era llegar hasta Gorak Shep, cosa que conseguimos, pero empleamos demasiado tiempo ya que llegamos casi a la hora de comer. Esto supone arriesgarte a emprender el camino al campo base y verte sorprendido por la densa niebla que se forma en estos valles al caer la tarde, lo que supone un descenso de la temperatura que no sabíamos si seríamos capaces de soportar.

A ello se uniría la perdida de orientación al no tener visibilidad. Por ello, decidimos no arriesgarnos, conscientes de que perdíamos la oportunidad de cumplir con alguno de los objetivos. Al día siguiente nos tocaría elegir entre ir al campo base o subir al Kala Pattar, ya que no nos quedaba ningún margen al tener el vuelo de vuelta contratado para volver a Katmandu. En cualquier caso creo que actuamos bien, ya que al ir sin guía había muchas posibilidades de que algo saliera mal, no solo por la orientación, también por no tener a nadie que nos socorriera en caso de mal de altura o cualquier otro incidente importante.

Es el turno de coger fuerzas y entrar en calor en Gorak Shep. El resto del día nos conformamos con dar algún paseo por los alrededores e intentar pensar en que hemos hecho bien en pensar con la cabeza y no con el corazón. El Trek al Campo Base del Everest está al alcance de mucha gente pero debemos saber donde están nuestros límites, con el fin de disfrutar de las maravillas de nuestro planeta, en vez de dar lugar a que estas experiencias se conviertan en algo que desees olvidar. ¡Un saludo viajeros!

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