miércoles, 18 de enero de 2017

Tundikhel: Un espacio abierto en Katmandú

Tundikhel-espacio-abierto-katmandú
En el interior de la bulliciosa y siempre animada ciudad de Katmandú, descubrimos un amplio espacio abierto conocido como Tundikhel. Tiempo atrás era el centro de importantes y decisivos encuentros en la vida social, política y militar del país. Hoy día sigue siendo un lugar donde se llevan a cabo multitud de celebraciones y recientemente para acoger a centenares de familias cuyos hogares fueron arrasados por los fuertes seísmos de los últimos años.


 PASEANDO POR LOS ALREDEDORES DE THUNDIKEL

Durante los días que pasamos en Katmandú, tuvimos la oportunidad de pasar por Tundikhel en un par de ocasiones. En la primera nos disponíamos a llegar hasta la Oficina de Turismo de Nepal para conseguir los permisos para recorrer los parques del Himalaya. En la segunda ocasión nuestro destino era la vecina ciudad histórica conocida como Patán. Pero existen muchas otras razones para descubrir Tundikhel, ya que se encuentra en el centro neurálgico de la capital de Nepal, siendo así un lugar ideal para partir hacia numerosos destinos, dentro y fuera del valle de Katmandú.

Plano-tundikhel-katmandú

Cómo se puede apreciar en el plano que os hemos dejado, en los alrededores de Tundikhel nos encontramos con la entrada a numerosos mercados a pie de calle y centros comerciales con cierto aire occidental, aunque la esencia de este rincón asiático nunca consigue camuflarse, como ocurre en otras capitales más modernas y avanzadas como Bangkok, Kuala Lumpur, etc. También se puede observar que, desde el popular barrio de Thamel (el más turístico de Katmandu), hay que pasar por Tundikhel para llegar a la desgarbada estación de autobuses y muy cerca también para llegar a la Oficina de Turismo de Nepal.

Estación-autobúsTundikhel

En la parte alta también nos encontramos con Ratna Park y justo arriba con Rani Pokhari (El Estanque de la Reina) y la Torre del Reloj de la ciudad. Desde estos dos lugares se puede acceder a las calles que nos llevan a dos de los grandes templos de Katmandu: Phasuphatinath y Bouddnath.

Rani-Phokari-Tundikhel

En la parte baja de Tundikhel llegamos hasta Shahid Gate (Puerta de los Martires) y Tripureshwor, lugares de partida que nos sirven para llegar a la vecina ciudad de Patan.

Tripureshwor-Katmandú

TUNDIKHEL: UN ESPACIO ABIERTO EN KATMANDU

Además de servir de punto de encuentro para recorrer Katmandu y sus alrededores, Tundikhel ha sido un lugar especialmente relevante en la historia de pueblo nepalí y más concrétamente en lo que se refiere a cuestiones políticas y militares. Este espacio de tierra, con una tímida capa de hierva que tinta suavemente el suelo de verde, servía de punto de encuentro para los guerreros Ghurka, que lucharon contra el ejército británico por su expansión hacia el Tibel y por su independencia. No consiguieron sus objetivos pero su valentía en la batalla les llevó tiempo después a ser reclutados por la Compañía Británica de las Indias Orientales (principios del siglo XIX). De esta forma Tundikhel, con alrededor de 3,5 kilómetros de longitud, se convirtió en una de las mayores plazas de armas del continente asiático.

Tundikhel-Katmandú-Nepal

Desde Tundikhel se pueden contemplar las montañas que rodean el Valle de Katmandú, siempre que las nubes y las densas nubes de polvo que se levantan en la estación seca lo permitan. Como comentábamos, este espacio abierto sirve en la actualidad para todo tipo de encuentros multitudinarios como conciertos, manifestaciones, mercados ambulantes, etc. En los días que no se lleva a cabo ningún tipo de evento (que suelen ser la mayoría), podemos observar que Tundikhel es como Central Park en Nueva York. La gente busca este espacio abierto para relajarse, huir por unos instantes de las serpenteantes y ruidosas calles de Katmandú y para practicar su deporte favorito, el cricket, una herencia británica que mueve a grandes masas en Nepal y que es capaz de paralizar a todo un país cuando se retransmite un encuentro importante.

Cricket-Tundikhel-Katmandú

Podríamos decir que Tundikhel es un mundo aparte dentro de la ciudad de Katmandu. El contraste es realmente asombroso y cuando llevas algunos días recorriendo las calles de la ciudad, se agradece especialmente encontrar espacios abiertos como Tundikhel. También es un buen lugar para comprobar que los asiáticos no solo se dedican a trabajar de sol a sol (como algunos creen). También buscan sus momentos para la distracción y aunque puede que estos no sean muchos, se respira un aire diferente al del interior de la ciudad, mostrando el lado más despreocupado y humano de sus habitantes. Al final nos quedamos conque, a parte del idioma y el color de nuestra piel, no somos tan diferentes unos de otros, a pesar de separarnos unos cuantos de miles de kilómetros de distancia. ¡Un saludo viajeros!

2 comentarios :

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    1. Disculpa Vicente,

      Iba a responder a tu mensaje y le dí a eliminar por error. Gracias, tienes toda la razón. Nepal y en especial el Himalaya es un mundo a parte. Un saludo.

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