lunes, 14 de enero de 2013

Cruceros: ¿Están hechos para mí?



Respondedme a una pregunta antes de empezar. ¿No os ha ocurrido alguna vez que preparando un viaje se os ha pasado por la cabeza la idea de hacer un crucero?. Particularmente no es que lo piense a todas horas, pues al menos yo soy de los que les gusta viajar por libre, pero si es cierto que buscando en internet, agencias, etc. siempre aparecen los cruceros. Por algo debe ser que siempre están ahí. Entonces se nos viene a la cabeza otra pregunta, ¿están hechos para mí?, ¿es el tipo de viaje que ando buscando?.

Para responder a estas preguntas tenemos que tener claras cuales son nuestras intenciones y para ello también debemos saber que es lo que un crucero es capaz de ofrecernos. 

Para empezar hoy día ya no es como antes. La idea de que un crucero esta al alcance de unos pocos queda totalmente descartada, ya no es un tipo de viajes exclusivo en el que hay que dejarse el sueldo de meses para poder disfrutar de ellos. La oferta es inmensa y gracias a las numerosas compañías que hay en el mercado encontrar cruceros con precios asequibles es una realidad.

Pero no solo existe una gran variedad para elegir entre compañías sino que existen muchos destinos con el fin de adaptarse a las preferencias del crucerista. Desde cruceros por el Mediterráneo o el Atlántico, cruceros fluviales o los increíbles cruceros transoceánicos con los que puedes cambiar de continente en unos pocos días. 




¿QUÉ ME OFRECE UN CRUCERO?

Si es la primera vez que te embarcas lo primero que te ocurrirá es que quedarás sorprendido con las enormes dimensiones de los barcos que se dedican a hacer este tipo de viajes. Lo siguiente será encontrarte un tanto perdido y lo siguiente por supuesto... buscar tu camarote!!.




Una vez te  has acomodado tienes el  impulso de recorrer cada  uno de los rincones  del barco y no se muy bien cual es la razón  pero la gran  mayoría  tendemos a buscar en primer   lugar las zonas exteriores. No lo intentes, no  vas a  poder  verlo todo el  primer día,  además  casi con toda seguridad oirás la llamada para llevar a cabo el simulacro en caso de accidente antes de la hora de la cena.




En los cruceros se viaja normalmente por la noche. ¿Cuál es la razón? Los cruceros se mueven entre destinos de costa y los itinerarios están pensados para llegar a puerto temprano con el fin de poder realizar las excursiones programadas. 

Dichas excursiones pueden estar orientadas a destinos de vacaciones, playas, islas, etc. o a la visita guiada de ciudades importantes donde tendrás un tiempo limitado pero suficiente para conocer lugares de interés y hacerte una idea de cada destino.




Las excursiones se llevan a cabo por la mañana temprano y es habitual regresar al barco a primera hora de la tarde. Las visitas guiadas no son obligatorias, de hecho tienes la opción de bajar del barco e ir a tu aire pero no olvides que el barco zarpa hacia otro destino, es por ello que debes controlar muy bien los lugares y los horarios de transportes para no quedarte en tierra.




Aunque no os lo creáis existe otro tipo de crucerista. Aquel que disfruta al 100 % y exclusivamente del barco. Después de haber realizado un crucero no me extraña en absoluto ya que la oferta de actividades es realmente extensa. En cualquiera de los modernos barcos actuales puedes encontrar desde pistas de padel, rocódromos, piscinas, gimnasios, casinos, teatros, discotecas, conciertos, salas infantiles, tiendas de todo tipo y un largo etcétera que valen como excusa perfecta para no pisar tierra firme.





El solarium es una de las zonas mas visitadas ya que a parte de la piscina y tomar el sol puedes disfrutar de un cocktail en cualquiera de los bares exteriores, participar en animados concursos al aire libre o simplemente dar un paseo y contemplar la inmensidad del mar.

Todas estas opciones no están descartadas para el que ha decidido realizar las excursiones matutinas. No te preocupes, aún te quedará tiempo para disfrutar de todo esto antes de que caiga el sol. Un detalle muy importante es que la mayoría de empresas practican el "todo incluído" en lo que a consumiciones se refiere. Ten cuidado... los excesos se pagan y se agravan cuando estás en movimiento!!.




Debes estar atento a la hora de las comidas ya que existen muchas posibilidades. A parte de los restaurantes algunas compañías ofrecen también otros servicios como barbacoas, etc. con el fin de adaptarse a los gustos del crucerista. Las cenas es una cuestión a parte ya que en ese momento todo el mundo se encuentra en el barco y por lo general hay salones designados con mesas numeradas para cada persona. Por supuesto, tanto las comidas como las cenas, están incluídas.

Ya sea antes de la cena o después de ella es un buen momento para seguir visitando las instalaciones del barco. Posiblemente te encuentres con las salas de juego o las pistas de baile donde se toca música en directo, los más fiesteros seguro que pasarán un rato por la discoteca y si eres más tranquilo podrás acceder a otros espacios como la biblioteca o la sala de internet.





Si tuviera que recomendar algo mas a parte de todo lo que os he mostrado es que disfrutéis de los anocheceres. Sin duda son momentos de relax que sirven como punto y a parte entre las actividades diurnas y las noches de diversión. No lo dudes, a pesar de viajar con cientos de personas siempre encuentras lugares tranquilos en alguna de las numerosas plantas de estos auténticos edificios flotantes.





Creo que con lo que os he contado os podéis hacer una idea de lo que los cruceros pueden ofreceros. Si deseas pasar una vacaciones despreocupado, sin coger el coche ni tener que decidir donde quieres ir, que cocinar, etc. teniéndolo todo a mano te recomiendo que lo pruebes al menos una vez. Si eres de los que viajas sin rumbo fijo y vas improvisando posiblemente no sea la mejor opción. En cualquier caso ¿Quién no ha querido que alguna vez se lo den todo hecho? Un saludo viajeros!!

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